Wednesday, November 25, 2009

Mil veces

Lo confieso, te extraño. Confieso, ahora y frente a todos, que esperaba más de tí. Muy en el fondo te pedía a gritos que me amaras. Muy en el fondo quiero que cambies para mí. Muy dentro de mí grito tu nombre. Muy en el fondo te creo invencible y te creo dueño de mi destino. Quiero tocarte, tenerte cerca, decirte te amo en silencio.

A veces me cuesta decir que no soy fuerte. Me cuesta aún más reconocer que mi corazón está en tus manos. Quiero borrar todo esto que fue, te quiero dejar de sentir tan cerca, quiero que tu fantasma deje de rondarme en la noches y quiero, deseo más que nada en el mundo, olvidar tu nombre. Quiero que cada poro de mi piel te olvide, quiero que cada beso que me diste desaparezca. Quiero gritar tu nombre hasta que deje de tener sentido, como cuando repites tantas veces una palabra y termina por convertirse en un sonido vacío.

Tal vez si digo te amo mil veces deje de ser tan importante. Tal vez si te recuerdo mil veces dejes de dolerme tanto. Tal vez si te toco mil veces olvide tu cuerpo. Tal vez si te miro mil veces no recuerde tu cara. Tal vez, si te pido perdón mil veces, deje de sentir que me ahogo cuando no te veo.

Te he recorrido mil veces y sigues siendo el amor de mi vida. Te he besado mil veces y sigues siendo el fuego que me consume por dentro. Te he maldicho mil veces y sigues siendo el dolor más grande en mi cuerpo. Te he amado mil veces y sigues siendo el más triste de mis recuerdos.
¿Ahora qué? ¿Qué hago después de decirte adiós? ¿Qué hago después de amarte como lo hice yo? ¿Qué hago con el último beso que me marcó?

Te quiero aquí. Te quiero mío. Te quiero por siempre. Te quiero diferente. Te quiero ese hombre que me merece.

1 comment:

Carlos A. Páez said...

Solo el tiempo lo cura todo, ¿no?